Sembrando Social Media |
Un blog de Raúl Campos |
Lo que parecía odio a primera vista, se ha convertido en súbito respeto entre Flirck y Pinterest. Casi podríamos hablar de amor, de esos amores en los que la pareja, en lugar de abofetearse en plena discusión, sin previo aviso, se empiezan a besar con pasión sin medida.
Sí, señores, Flirck y Pinterest se dan ahora piquitos por las esquinas, demostrando un amor que la red de los gatitos y los pasteles no demuestra, de momento, con los que pineamos directamente allí con el botoncito de Pin It o subiendo las fotos con el botón add, métodos que en teoría convenían a Pinterest. ¿Más motivos oscuros del señor Silbermann? Puede.

En realidad se trata de un acuerdo comercial al que ha llegado Pinterest con la filial de Yahoo!, a través del cual, Pinterest se compromete a añadir un link permanente a los pins que vengan directamente desde Flirck. Lo podéis comprobar desde hace unos días. A su vez Flirck ha levantado el embargo sobre Pinterest y ha facilitado que sus fotógrafos puedan compartir allí fácilmente.
En Palo Alto sabrán por qué han decidido dar garantía al enlace de referencia únicamente a los usuarios que hagan pin desde Flirck, mientras pasan por encima del cadáver de todos los demás, los que pineamos y repineamos sin descanso, sin saber la mayoría de nosotros que la red de los pasteles y los gatitos no respeta ni nuestros nombres ni los links originales conforme la foto pasa de mano en mano.
Ver detalles, polémicas, desorden, el hilo de Ariadna…
Con esta acción de Photoshop, podréis convertir vuestro board en una sola imagen. La acción divide la fotografía deseada en 5 trozos, uno grande y cuatro pequeños, que al ser añadidos al board del 5 al 1, conforman una imagen perfecta en la cabecera del tablón.

Puede tener muchas utilidades, como por ejemplo dar la bienvenida a tus seguidores. En mi cuenta de Pinterest podéis ver un par de ejemplos. Lo demás es cuestión de echarle imaginación.
Si alguien ha podido mejorar de algún modo la acción o veis que tiene fallos, no dudéis en mandarme un correo contándomelo. Photoshop es un mundo muy hostil.
Tras publicar la pasada semana el artículo desorden, sobre las carencias de Pinterest en materia de información en cuanto al pinner original y los enlaces de referencia, hemos comprobado que por lo menos se respeta el hilo de Ariadna y podemos descubrir, como Teseo saliendo de un laberinto, quién fue el primero que subió la foto y desde dónde. Esto será útil sobre todo en los casos en los que no sepamos en qué página se pineó originalmente la imagen, porque el listo de turno ha cambiado el enlace.
Simplemente hay que buscar la información de la foto y comprobar cuál es el board anterior desde la que se ha pineado. Aquí la secuencia de la foto del regalito:






Por fin podemos ver la foto en su entorno, conocer a su pinner original e incluso al autor si tenemos un poco de suerte, en todos esos casos en que algún listillo ha cambiado el enlace correcto por otro de su interés.
Pegas al ponernos a tirar del hilo:
1.- es posible que llegues a un board con 4.000 pins y sea casi imposible encontrar por donde sigue. Si no es esencial encontrar al autor o al pinner original, no pierdas el tiempo.
2.- que el hilo sea demasiado largo hasta que aparece el link a la página o blog original. Lo mismo, si te va la vida en ello, adelante, pero si no…
3.- se puede dar el caso de que al final del hilo, en lugar de una salida del laberinto, te encuentres con un post en Tumblr que a su vez le robó la foto a una página de una revista que pidió permiso al autor pero olvidó citarlo, que a su vez venía copipegada desde un grupo de facebook sobre el tema…
En cualquier caso, y es la conclusión que debemos sacar de este cuento, sería conveniente que alguien le dijera al Señor de Pinterest que todas estas pegas se solucionarían haciendo permanente la información sobre el pinner y la URL original, que ya hemos comprobado en los demás artículos de la serie como cambian tras varios repins.
Las redes sociales no deberían ser un laberinto, porque normalmente Teseo no tiene tiempo para pararse mucho a investigar. La intuitividad debe ser la norma en el desarrollo de la red. Ser o no ser una red intuitiva puede que sea la diferencia entre el éxito y el fracaso. Lo demás es querer engañar al usuario.
Suponemos que Pinterest mejorará estos aspectos de respeto y veracidad. Mientras tanto, alguien tenía que avisar.
Aplicación que permite buscar en internet textos exactos. Uno de los usos más habituales es el de buscar plagios en internet.
Geoposicionamiento. Gerson Beltrán hablando de algo más que Foursquare en el Congreso Web de 2011 en Zaragoza.
El debate que se está produciendo ahora mismo en el mundo editorial va camino de convertirse en uno de los más largos, tendidos y enquistados de la historia de las nuevas tecnologías. El problema no queda solo en el paso del papel a los bytes, sino que además herramientas como Bubok, Lulú o Amazon KDP permiten a los autores autoeditar sus propios libros y ponerlos a la venta. Las editoriales tienen todavía la distribución por el mango, pero eso podría cambiar.
A continuación, os dejo una breve reflexión histórica sobre cómo la edición ha ido cambiando a lo largo de los tiempos y cómo ahora mismo se va a producir un nueva crisis de identidad del libro.
Autoedición: una breve reflexión histórica
De la piedra al papiro y las tablas de cera. Del papiro y la cera, al pergamino. Del pergamino al papel. Del papel embadurnado a mano a la imprenta. De la imprenta al offset. Del offset a… Esta podría ser a grandes rasgos la historia de la escritura, donde cada avance técnológico ha producido un terremoto en los que tenían el poder sobre lo que se escribía, es decir, sobre las ideas que se comunicaba.
Cuando la imprenta permitió a partir del siglo XV la multiplicación del saber, cualquiera podía publicar: bastaba con no ser analfabeto, algo complicado entonces, y tener algo de pasta o, en su defecto, un título nobiliario. Sálvense las distancias, ocurrió algo parecido a lo que está pasando ahora con las posibilidades que ofrece el monstruo digital y aquello de “la imprenta en casa”.
¿Significa que todo lo publicado en los albores de la imprenta y los siglos siguientes merece nuestra atención? Pues muchas veces no, más allá de cuestiones históricas o antropológicas. Literariamente muchas obras de éxito entonces las leemos ahora y nos entra la risa. Eso sí, son del barón de Pitiminí, que era el señor que sabía juntar letras y tenía “influencias” para hacer una tirada.
Simplemente el medio de difusión de ideas había cambiado, democratizándose, y las circunstancias hicieron desestabilizarse el establishment medieval, donde eran los monjes (actuaban como actúan hoy las editoriales) los que decidían qué se copiaba y qué no. Las consecuencias siempre han sido nefastas para los que ostentaban el poder.
Para el siglo XVIII ya había aparecido nítidamente la figura del editor, que era el que decidía apoyar a unos y a otros. Muchas veces siguió publicando al noble juntaletras que tenía la pasta, pero la calidad fue estabilizando conforme el mercado se acostumbró a escoger, porque ahora sí podía escoger, más o menos, entre todas la obras editadas, que cada día eran más, y como se dice en el Génesis, eso de escoger era bueno.
Actualmente pasa lo mismo: con la autoedición nos estamos saltando a los monjes editores, y por tanto hay mucha, pero que mucha mierda, con perdón, entre la que se pueden encontrar, sin embargo, libros maravillosamente autoeditados y de una calidad literaria sorprendente. ¿Acaso en un escaparate de cualquier librería no pasa lo mismo?
En conclusión, estamos viviendo uno de esos momentos vitales de la historia en los que los cambios sociales, económicos y tecnológicos han hecho que nada vuelva a ser como antes. La crisis en el entorno editorial sólo es un signo más de este Nuevo Renacimiento que estamos viviendo.
Es interesante que cuando alguien acceda a tu perfil de Blogger (sobre todo a través de Google Friend Connect) encuentre los nombres de tu blog o blogs y pueda acceder a ellos fácilmente. Y al contrario, a lo mejor te será útil ocultar ciertos blogs a los que te busquen allí.

Esa y otras opciones se controlan editando el perfil de Blogger. Simplemente entráis en mostrar mis blogs y seleccionáis los que queréis mostrar y los que no. Se guarda y se vuelve a la página de edición del perfil. De este modo tus blogs estarán visibles cuando alguien acceda a tu perfil y podrás ocultar los que no te convenga mostrar.

Corre por ahí un bulo, una de esas leyendas del Social Media, que asegura que las fotos publicadas en Pinterest mantienen siempre un enlace a tu blog, a tu web o a tu tienda online. Nada más lejos de la realidad, por desgracia. Y hoy vengo dispuesto a desmontar esa creencia sobre la red de los pasteles y los gatitos, dilemas morales a parte.
Tenía pendiente descubrir algo más sobre cómo es posible que Pinterest, esa red adolescente, maltrate con alevosía a los pinners originales en la información que suministra en cada foto, cambiándolos con despreocupada alegría conforme la foto pasa de mano en mano. Ya vimos cómo se podía usar una foto que no es tuya y enlazarla con un blog que tampoco es tuyo. Hasta este punto todo claro.
Me ha salido un post bastante largo, pero creo que muy pedagógico y clarificador en cuanto a cómo funciona Pinterest y por qué no es oro todo lo que reluce. Disculpadme por robaros tanto tiempo.
Comenzamos.
Paso 1.- Observar la información que Pinterest nos da de cada una de las fotos. Ahí va:

A) El nombre del pinner de esta foto.
B) La fecha del pin it y la página desde la que fue hecho.
C) Pin, texto y comentarios.
D) Tablón donde se coloca el pin.
E) Pinner Original de la Foto (no confundir con autor).
F) URL desde la que la imagen ha sido sacada.
G) Las personas que han repineado el pin.
H) Las personas a las que les ha gustado.
Sería lógico pensar que Pinterest ha previsto los espacios E y F para que sean como el DNI de la foto, datos invariables de origen: el pinner original y la URL original.
Para comprobar que esos datos permanecen invariables per secula seculorum, a pesar de todos los repins del mundo mundial, y confirmar así que la leyenda es cierta, he hecho las siguientes comprobaciones.
Paso 2.- He buscado la foto en el board de la persona que repineó en su momento (G). Esto son los datos que aparecen ahora:

A2) Nombre del repinner y nombre del pinner.
B2) La URL ha cambiado por el board donde estaba la foto al repinearse.
C2) Aquí podría haber cambiado el texto que acompaña a la foto, aunque el usuario no lo hizo al hacer el repin.
D2) Aparece el board donde ha sido colocada la foto ahora.
E2) Sigue apareciendo el pinner original, en este caso un servidor.
F2) Y sigue apareciendo la URL original porque el repinner no la ha cambiado, que sería lo justo.
G2) Repin hecho por mí desde otra cuenta, como explico en el paso 2.
H2) Nadie ha hecho lilke.
Paso 3.- Desde otra cuenta Pinterest, de un amigo, compañero o cliente, he repineado la foto desde film, music & book, que es el board que usó el usuario que la repineó antes. Por tanto, dos usuarios después del pin original, estos son los datos que aparecen:

A3) De mi nombre, pinner original, ni rastro. Sin embargo, parece lógico: se consigna a los dos últimos usuarios que han tenido que ver con la foto: el que trae la foto a su tablón y quien la tenía justo antes.
B3) El board desde donde se repinea, que no es el original. Parece lógico.
C3) El comentario que he hecho, que se puede cambiar cada vez que repineas. Parece lógico.
D3) Aparece el board sobre el que ha sido pineada la foto.
E3) Y aquí viene el marrón: el usuario repineador aparece como pinner original, algo que además de no ser cierto, es absolutamente absurdo. La información sobre los últimos usuario ya está arriba, en la zona A, ¿para qué repetir información, por un lado, y cargarse por otro un dato importantísimo, como es el nombre del pinner original?
F3) El link se mantiene porque ni el usuario 2 ni el usuario 3 lo han cambiado.
Nos encontramos que dos repins después, tu rastro como usuario de Pinterest se ha borrado definitivamente. Sólo tirando del hilo hacia atrás, conseguiríamos quizás llegar al pinner original.
Paso 4.- Puesto a rizar el rizo, he pasado la foto por un cuarto usuario, que por el motivo que sea (no entraré en consideraciones éticas), decide cambiar la URL original a la que estaba enlazada la foto. Este es el resultado:

En A4), B4) C4) y D4) tenemos los cambios habituales y lógicos. Como pinner original en E4) aparece el tercer usuario que ha reenviado la foto. Y el link a la URL original, en F4), único vínculo que existía ya entre el pinner original y su pin, ha desaparecido del mapa. Aunque aquí no aparezca, ahora la foto me lleva a un blog distinto en el que es incluso probable que la foto no esté publicada.

¿Absurdo? Sí, pero posible, sólo 3 ó 4 usuarios después y en detrimento del pinner original (repetimos, no tiene por qué ser el autor) y en detrimento también de la página a la que deseabas atraer tráfico.
Paso 5.- Como soy un cabroncete y me gusta liar la madeja, he vuelto a mi cuenta y he buscado el repin del usuario 4 para comprobar qué ocurriría si vuelvo a poner el enlace a la URL original. En este caso, el link vuelve a aparecer en el lugar del cual nunca debería haber desaparecido, independientemente de que el repinner números 3, 4 ó 26 cambie la URL de referencia.

(Oculto el nombre con tachones negros para mantener la privacidad del amigo que me ha prestado su cuenta para este experimento.)
Paso 6.- He hecho también la comprobación contraria, esto es, repinearlo sin cambiar el link desde otro usuario y también cambiándolo por un tercer link. En ambos casos el espacio queda en blanco, como se ve en el espacio F4). Esto es algo que por lo menos ha hecho bien Pinterest: los pins en los que este espacio aparezca en blanco, como en F4), han sufrido modificaciones en la URL original y quedamos así sobre aviso de que alguien ha cambiado el enlace.
Ya dijimos hace poco que era algo que nadie suele hacer, eso de cambiar enlaces, por absurdo, contraproducente y poco ético, pero como posible, es posible, y si es posible, es probable, y los gestores de comunidad debemos tenerlo en cuenta: el pinner original desaparece y los links se pueden cambiar en un plis plas.
De esta manera Pinterest castiga a los que aportan material fresco y se carga de un plumazo la leyenda del tráfico de calidad que se supone que debería llegar a tu página. Así que olvidaros de hacer catálogos en Pinterest, olvidaros de vuestros derechos de autor o de pinner original, olvidaros de que vuestras fotos refieran a vuestras páginas, en definitiva, olvidaros de que la viralidad que vosotros consigáis no vaya a parar a la competencia.
Para mi gusto, Pinterest se está tirando piedras en su propio tejado. La solución sería tan sencilla como mantener intactos el nombre del pinner original (E) y la URL desde la que se ha hecho el pin it (F). ¿Hay motivos oscuros que impiden a Pinterest usar la lógica y defender la permeabilidad de los enlaces y creadores?
Ver también detalles, polémicas, el hilo de Ariadna, Flirck…
Hace ya unos meses que Zuckerberg nos ha cambiado el Facebook de toda la vida por su idolatrada biografía. Hoy hablaremos de esos cuatro botones de favoritos que nos ha dejado (amigos, fotos, mapa, me gusta…) y cómo poner nosotros los que queramos en el orden que nos dé la gana.

A la derecha encontraréis un pequeño botón con la flechita hacia abajo y un numerito que marca el número de secciones favoritas que tenéis disponibles pero ocultas. Es como abrir el cajón del todo. Al pasar el ratón por cada una de las casillas, aparece un icono de edición en la esquina superior izquierda.

Si desplegáis esas herramientas de edición, os encontraréis con una lista de las aplicaciones señaladas como favoritos. Aquí se os permite, por un lado, seleccionar con cuál de ella queréis cambiar la posición, lo que da la opción de reordenar y escoger las que saldrán arriba y las que se quedarán al fondo del cajón. También, por el otro, os permite eliminar las que no queráis que aparezcan entre los favoritos.

En el caso de la imagen de arriba, he eliminado Suscripciones y Suscriptores y voy a poner el mapa en el lugar donde ahora está la app de Wattpad.
Como podréis suponer, los botones en blanco con el símbolo + son para añadir a favoritos las aplicaciones que tengáis disponibles. Y aplicaciones ya sabéis las que hay. No todas se puede poner como favoritos, pero muchas sí.
Llevo media mañana intentando entender cuál es la mejor opción de sincronización entre Pinterest y los dos gigantes sociales mediante las aplicaciones oficiales, las que te vienen con las settings de tu cuenta de Pinterest. Y no me está resultando fácil, así que les damos un punto negativo, como nos lo daban a nosotros en la escuela. Si no es intuitivo, me obliga a perder un tiempo que podría dedicar a otras cosa. Ya sabéis, lo de los ladrones de tiempo.

Pero seamos justos y vayamos por partes, que no todos los platos rotos valen lo mismo. Primero Twitter, que parece que funciona bien. Si en las settings Link to Twitter está off, no te permite compartir ciertas acciones como tuit, por ejemplo, subir una nueva foto o repinearla. Si está on, al realizar estas acciones, te aparecerá en el cuadro de diálogo la opción de tuitear. Sin pensarlo mucho, opción encendida y tú decides qué hacer al repinear o subir una foto, que es cuando te dará la opción.
No es tan fácil, sin embargo, comprender cómo funciona el tema con Facebook. Como sabeis, se diferencian dos tipos de relación entre las dos redes. La primera, Link to Facebook, es como la de Twitter: si están en esta posición, como en la imagen,

nuestro amigo Pinterest entiende que quieres decidir si publicas en Facebook la acción o no, y te salen opción de publicar en las dos redes. Aquí en esta imagen lo veis claramente y os recomiendo que esta opción también esté encendida, porque te permite discriminar si compartes o no.

El problema viene cuando ponemos en marcha la aplicación diseñada para compartir en Facebook todo lo que hacemos en Pinterest. La primera vez que la use, tope contento, se empezaron a publicar en mi biografía miles de comentarios, pins, repins, likes, follows, boards nuevos, followed boards y demás zarandajas… Me sentí inmediatamente como desnudo y media hora después ya había apagado la aplicación. Incluso cuando la pones en marcha, el botón de compartir en Facebook desaparece, porque interpreta que quieres compartir todo y no te da opción.

Como todavía ando buscando cómo controlar qué acciones se comparten y qué acciones no, recomiendo encarecidamente que no pongáis en marcha la aplicación mientras no nos de más poder de decisión sobre lo que compartimos o lo que dejamos entre boards y repins. A no ser, claro, que queráis que vuestros amigos vean todos los comentarios y acciones con fotos de pasteles y gatitos, algo que puede llegar a ser muy cansino.
PinView: otra forma de ver Facebook. Si estáis un poco cansados de la biografía de Marc Zuckerberg y sois fervientes devotos de Pinterest, esta será vuestra aplicación favorita de ahora en adelante. La enchufas si quieres ver las cosas de Facebook con un diseño de display muy similar al de Pinterest. Si te cansas, la desenchufas y vuelves a la biografía. Muy ponible.

Si hubieran llamado al invento Faceterest, no hubiera pasado nada.
No está de más recordar estos tips y ver si todavía podemos sacarle más jugo a los nuevos perfiles.
Toqueteando AdWords, he llegado a esta conclusión con respecto a los diferentes niveles en los que se estructura toda la plataforma. En la infografía podéis ver cómo deberían organizarse las diferentes cuentas de cliente, campañas, grupos de anuncios, palabras clave y anuncios. Espero que sea útil y clarificador. AdWords no es tan complicado como parece a simple vista.
Una razón más para no dejar la gestión de nuestra comunidad en manos de gente no cualificada es la posibilidad de que la atención al cliente no se adapte al cliente, y terminemos contestando a todo el mundo igual y sin empatía. Saber lo que se puede decir a cada cliente y el tono con el que hay que decirlo es importantísimo, sobre todo si tu intención es llegar a donde hay que llegar sin que nadie se sienta ofendido, sino todo lo contrario. Sin el uso y dominio de diferentes registros te será muy difícil hacer que haya engagement entre tu marca y tu cliente.

En cualquier caso, si tu Community Manager es incapaz de usar estos registros conforme se va encontrando con los clientes o los problemillas, es preferible que use un tono aséptico estándar, de esos que no duelen a nadie, aunque tampoco enamoren. Te costará más alcanzar la confianza de tu comunidad, pero por lo menos no meterás la pata usando un tono inadecuado.
Gemma Muñoz habla sobre analítica web, una pieza del puzzle de los Social Media y del Marketing imprescindible. Gracias, Gemma.